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Norgara

Preguntas poderosas en organizaciones y empresas

Preguntas poderosas profesionales, en la sección Gran Angular

¿Cómo podríamos hacer para dar feedback de calidad y constructivo a nuestros colaboradores, abrir nuevas posibilidades, establecer vínculos con las personas desde el respeto, crear entornos creativos, conocer las necesidades, potenciar las cualidades y empoderar a nuestros compañeros?

¿Cómo podríamos hacer para mejorar nuestra comunicación?

Y con nuestros clientes. ¿Cómo podríamos ayudarlos a decidir, a sentirse más seguros? A crear un espacio de confianza? A crear vínculos más duraderos y fuertes…?

¿Qué pasaría si pudiéramos abrir todas esas posibilidades y más a través de preguntas?

Las preguntas conllevan supuestos a veces inconscientes, dirigen la atención. Cambian la atención y la realidad. Dependiendo de las preguntas que nos hacemos y hacemos a nuestros colaboradores, encontramos una repuesta u otra. Determinan lo que sentimos y hacemos.

En las organizaciones, en los equipos, las preguntas son especialmente poderosas para crear espacios de aprendizaje, efectivos, responsables y motivadores. Generan desafíos que de otra forma no podrían ser. (Utilizando una metáfora podría ser algo así como encontrar un pomo que abre una puerta invisible)

Estos desafíos son los que ayudan a innovar a las empresas para mantenerse en el mercado y desarrollar el talento de las personas de la organización.
Para un equipo ¿Cómo sería potenciar espacios de aprendizaje efectividad, de motivación y responsabilidad?

Debemos tener en cuenta que las preguntas evocan estados emocionales y supuestos. Para hacer preguntas poderosas, se necesita atención, intención y entrenamiento… y mucha atención! Si, mucha atención de nuevo, porque tenemos automatizada la forma de proceder.

¿Qué diferencia encuentras al crear preguntas incapacitadoras, o preguntas poderosas? Por ejemplo.
• ¿Por qué hemos perdido esta venta?
• ¿Qué podemos aprender de esta situación para el futuro?

Las primeras ponen el foco en el problema, nos conecta con el pasado,en la culpa, en lo que se ha hecho mal o no se ha hecho… bajan la energía y la motivación, lo cual dificulta pasar a la acción.

Las segundas se enfocan en las posibles soluciones, ayudan a aprender y nos colocan en un estado de recursos, con las opciones disponibles y las posibilidades… y con un plan de acción a futuro

¿Qué pasaría si cambiáramos el tipo de preguntas que hacemos a nuestros equipos, en nuestra organización?

¿Qué posibilidades ser abrirían creando diálogos y espacios de reflexión y oportunidades en tu organización?

¡En acciON!
Os propongo un experimento.

¿Cómo sería si durante este mes observaras el tipo de preguntas que hacéis en vuestra organización?
¿Cómo podríais convertir una pregunta debilitadora en una pregunta poderosa?

Estaré encantada de que me contéis cómo os ha ido, de qué os habéis dado cuenta y si habéis hecho algún cambio.

Un abrazo!

Eba Zoilo

#Profesional #GranAngular

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